Se entra al casco antiguo por una puerta de la muralla llamada Arco de la Cárcel, entre dos cubos, donde hoy reside la sede de la DO Arlanza de los buenos vinos de la zona. Se asciende por la empinada Calle Mayor hasta la gran plaza. Por el camino se encuentra la ermita de Nuestra Señora de la Piedad y calles con soportales típicas de la época medieval.